Regresando a su casa de la infancia en Louisiana para recuperarse de un
terrible accidente automovilístico, Jessabelle se encuentra cara a cara con un
espíritu atormentado que ha estado esperando su regreso y que no dejará que se
escape.
Para Emiliano Fernández de A sala Llena: “más allá de los lugares
comunes centrados en denunciar a productores que siempre apuestan a seguro y a
distribuidoras que sólo compran lo peor de lo que tiene para ofrecer el mercado
norteamericano, lo cierto es que la preeminencia de los falsos documentales está
dejando paso a una grata heterogeneidad, acorde con la amplitud histórica del
horror”.
Cielo, una adolescente que conoce por internet a un chico nueve años
mayor que ella, con quien inicia una relación y se enamora perdidamente.
Sumergida en un ambiente superficial, sin amigas, la relación se vuelve una
obsesión para Cielo y nos conduce por una historia de amor no correspondido
donde la opción de dejar de comer se vuelve la ilusión de una vida perfecta.
Basado en el libro homónimo de Cielo Latini.
Para Javier Porta Fouz del Diario La Nación Abzurdah es más sobria que las pulsiones de su
personaje. Es una buena noticia que el cine argentino pueda solventar, dar
solución a un film con este tema. Estamos ante un personaje que existe, que es
con claridad, que se impone en situaciones que intensifican aunque no terminan
de armar un relato con tensión argumental o con especial fluidez.
La historia se sitúa cronológicamente unas pocas decenas de años antes
de las aventuras de El Señor de los Anillos. Narra el viaje de un hobbit
llamado Bilbo Bolsón, al que no le gustan las aventuras, a la Montaña Solitaria
en busca del tesoro robado por el dragón Smaug años atrás. Todo empieza un
inesperado día en el que Bilbo recibe la visita de Gandalf el Gris junto con 13
enanos, entre los que se cuenta a Thorin Escudo de Roble, a cuya familia le fue
robado el tesoro. Algunos de los hechos narrados en El Hobbit influirán en los
acontecimientos posteriores de El Señor de los Anillos.
Para Pablo Scholz del Diario Clarín la mayor diferencia entre esta
primera película de las tres que le demandarán a Jackson contar El Hobbit y la
trilogía de El Señor de los Anillos está en la historia y el tono. Si bien
falta para que uno se encariñe y sienta más por los personajes de El Hobbit,
Tolkien lo escribió como un libro de aventuras puro.
En un abrir y cerrar de ojos, un secuestro bíblico golpea al mundo.
Millones de personas desaparecen sin dejar rastro. Todo lo que queda es su ropa
y sus pertenencias, y en un instante, el terror y el caos invaden a la
humanidad.
Para Alexis Puig de 24xSegundo esta película es mala y cuenta con diálogos torpes, actuaciones
amateurs y efectos visuales trash. Nicolas Cage se supera y logra su peor
actuación en años y nos hace testigos de su propio Apocalipsis personal.
Cuando fallece su padre, cuatro hermanos mayores, golpeados y heridos por sus respectivas vidas de adulto, se ven forzados a regresar a su hogar de la niñez y a vivir juntos bajo el mismo techo durante una semana, junto con su mamá - generosa de cariño - y su surtido de cónyuges, ex parejas y los que podrían haber sido también. Al afrontar su historia y el estado crispado de sus vínculos, de las personas que los conocen y que más los aman, esta familia se reconectará finalmente de forma histérica y sentimental en medio del caos, el humor, la aflicción y la redención que solo las familias pueden dar—llevándonos a la locura aún mientras nos hacen acordar de lo más precioso y a menudo lo mejor: nosotros mismos.
Para Javier Porta Fouz del Diario La Nación el film tiene muchos actores
con espacio, conflictos varios y muchas líneas dramáticas para lucirse. No siempre
pasa, pero el elenco de Hasta que la muerte los juntó es de primera: Jane Fonda
sabe cargar con el peso de su importancia cinematográfica y su físico
privilegiado (y retocado), y además están Tina Fey y Rose Byrne, dos apuestas
seguras. Y, sobre todo, en el centro está Jason Bateman, un intérprete de
estirpe clásica y con una notable variedad de recursos para el gran arte de la
comedia, que por momentos hasta le gana a la chatura de Levy para poner en
escena situaciones y diálogos que tendrían mucha más gracia si hubieran sido
dirigidos por el propio actor, que en su ópera prima -la aún inédita Bad Words-
demostró un filo del que el exitoso Levy carece, o al menos no se preocupa por
exhibir.